martes, 14 de marzo de 2017

DE LA P. A LA M.

Cuando salía con P. escuchaba esto:




Ahora que salgo con M. escucho a:


(Buena, en realidad algunas veces escucho también a Gilda, pero no con el grado de intención que M. me motiva a escuchar)

Es que M. tiene algo especial que hace que me quede encandilado no solo en su mirada sino con su simplicidad y espontaneidad (si… esas cualidades que me faltan of course).

De lo comúnmente acartonado que soy me hace olvidar las formas para explorar nuevas reglas sociales, antisociales y a-sociales.

Debo decir que sus plack backs que me envía me alegran la mañana (y la tarde y la noche también si son en vivo y en directo jejeje), se esfuerza por descongestionarme de mis preocupaciones  y responsabilidades.  Siento que me estoy volviendo dependiente de ello.


Es que es completamente distinto a P. (y también a todas las letras anteriores a P.) ¿Será que polos opuestos realmente se atraen? ¿Debe cumplir como buen abogado con lo estipulado en las Leyes de la física? ¿Debo dejar de ser yo?.

Ustedes estimados/as lectores/ras que son asiduos televidentes de la Rosa de Guadalupe y de Caso Cerrado (algunos/as más que otros/as) que harían en mi lugar. 

1 comentario:

  1. Hola, Aristio. Escuchando estas canciones creo entender que te refieres personalidades realmente distintas, como la noche y el día. Wow, y qué dilema ese de moverse en terrenos inexplorados. Bueno, se suele decir que más vale arrepentirse de lo que se hizo que de lo que nunca se hizo, pero creo que es una frase muy simple y que no es aplicable a todos los casos. Quizás, ante la duda, lo mejor es dejarse llevar por el fluir y darle tiempo al tiempo..., y que la respuesta se vaya revelando a su momento. Así que disfrute, caballero, que el corazón tiene razones que la razón no entiende. Un fuerte abrazo, Ari :-)

    ResponderEliminar

Gracias por compartir !